La mudanza internacional, de 470 a 275 bultos, sí.

“ Bueno, bueno…” Comienzo este capítulo con estas palabras en recuerdo del país donde estuve residiendo los últimos dos años hasta hace 7 meses, mi México Lindo. En México la mayoría de las personas al contestar al teléfono dicen “Bueno…”, y yo tengo algunas amigas que dicen “bueno, bueno..”, y aunque al principio me chocaba, después me terminó gustando y los diferentes tonos con los que lo decían.

Y te preguntarás qué tiene que ver esta historia con “La mudanza internacional”, pues que desde hace años, amigos y conocidos de los diferentes países en los que hemos residido me dicen que soy una experta en los procesos de mudanza internacional y que debería escribir sobre ellas. Me chocaba que me dijeran eso, al igual que la expresión “Bueno” me chocaba al telefonear a alguien en México. Y hoy he decidido romper ese silencio sobre mis mudanzas y hablarte de ellas.

Pues como bien dicen, puedo considérame una experta en mudanzas ya que a lo largo de mi vida me he mudado 17 veces, las últimas 9 con la familia al completo. Tengo que reconocer que al principio me temblaban las piernas cuando mi esposo me planteaba la posibilidad de movernos a otro país.

Cuando salimos de España nuestra familia estaba formada por sólo tres miembros (mi esposo, mi primer hijo (2 añitos) y yo) y decidimos dejar nuestra casa montada en España y llevarnos solamente la ropa, juguetes del niño, algún artículo personal y el coche. Creo que no llegaron a 40 cajas, por lo que compartimos “container” con la mudanza de otras familias. A lo largo de estos años, nuestra familia incremento a 5 miembros, además de que decidimos comprar nuestros propios muebles para crear un ambiente de hogar reconocible por nuestros hijos aunque nos moviéramos de país. Todo contribuyó a que de país en país el número de bultos en la mudanza se fuera incrementado hasta alcanzar la cifra de 470 bultos. Imagínate ropas, enseres personales, muebles, cunas, capazos, sillas de paseo, bañera de bebé, portabebés, sillas ergonómicas de bebes para los autos, bicicletas, patinetes, esquís, barcas,……y sumando, sumando, llegó esa cifra en una de las mudanzas.

Ahora sí necesitábamos un “container” de 40 pies para nosotros solos y os aseguro que no quedaba un hueco de alfiler libre. Te puedes imaginar porque me temblaban las piernas.

LA MUDANZA INTERNACIONAL

LA MUDANZA INTERNACIONAL

Organizar una mudanza es agotador no sólo físicamente sino también emocionalmente, más aún cuando es para salir de un país a otro y tienes que ser el sostén de tu familia. Cierto es que las compañías de mudanza te llevan a tu casa una cuadrilla de 12 hombres y empiezan a recoger y a meter en cajas todo, y a embalar muebles, y después en tu nuevo destino te desembalan todo. Tengo que reconocer que hay familias que lo hacen así, en nuestro caso no.

Yo prefiero embalar la ropa y enseres personales de manera autónoma y a mi ritmo, y una vez que lo tengo organizado, llega la cuadrilla a embalar muebles y cosas grandes. Reconozco que es un trabajazo pero a la larga me he dado cuenta que me permite hacer filtro de las cosas que realmente necesitaremos y de qué cosas podemos desprendernos ya. Es una manera de hacer limpieza.

Así de manera progresiva, fuimos reduciendo el número de bultos de mudanza en mudanza, hasta alcanzar los 275 Bultos de la que realizamos hace 7 meses.

En los 4 últimos años, realizamos 3 mudanzas, te sorprendería que en todas nos hemos ido desprendiendo de cosas. Es increíble la cantidad de cosas innecesarias que llega a acumular una familia en tan sólo unos meses…. Ahora cuando llego a casa de alguien que lleva viviendo toda su vida en la misma vivienda, me da pavor pensar y ver las cosas innecesarias que poseen. Con ello no quiero decir que nosotros no tengamos cosas que probablemente no sean imprescindibles, pero reconozco que son una mínima parte de nuestras cosas.

La otra parte de las mudanzas internacionales o nacionales, son el tema emocional. Me atrevería a decir que es la parte más importante. Al mudarte de un lugar a otro tienes que estar abierto a sacar todas esas emociones que surgen. Son muchas las emociones encontradas, alegrías y tristezas se solapan, entusiasmo y precaución, amor y miedo,…. Es un tiempo en el que hay que prestar especialmente atención a nuestros hijos para darles el soporte necesario, invitándoles a que expresen sus emociones y sentimientos con libertad, y también prestarnos atención a nosotros mismos. Además de que surgirán muchas creencias dependiendo dónde vayas a moverte.

Al igual que es necesario que saques esas emociones, también hay que darse el tiempo para reconocer esas creencias que posees y te están limitando en el proceso de movimiento. Es tiempo para desprenderte de esas creencias inconscientes que no te sirven ni te servirán. En muchas ocasiones, no reconocer nuestras creencias limitantes hace que llevemos una mochila muy pesada que no nos permite avanzar. Primordial es identificarlas para saber prescindir de las que no nos aportan, y poder continuar livianos en nuestro recorrido.

Te invito a que además de echar un vistazo a tu casa e identifiques aquellos enseres de los que puedes prescindir, te mires hacia dentro e identifiques aquellas creencias que posees y te están limitando para alcanzar tu propósito.

Después cuéntame cómo te has sentido y si precisas acompañamiento para llegar a detectar esas creencias, no dudes en contar con mi apoyo.

¡Gracias de todo corazón!

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